ePrivacy and GPDR Cookie Consent management by TermsFeed Privacy Generator

Home / Artículos

¿Cómo es la evolución de la esclerosis múltiple?

Tradicionalmente la esclerosis múltiple se ha categorizado como:

  • Recurrente-remitente: presencia de brotes intercalados con periodos de estabilización de duración variable, lo que supone en torno al 80-85% de los casos al inicio si bien muchos pacientes evolucionan posteriormente a una forma secundariamente progresiva.
  • Secundaria-progresiva: caracterizada por una etapa inicial con brotes seguida por otra fase de progresión, con o sin brotes.
  • Primaria-progresiva: alrededor del 10-15% de los casos, caracterizada por acumulación progresiva de síntomas y discapacidad desde el inicio de la enfermedad.

05 Jun 2024

Esta clasificación resulta útil de cara a la atención del paciente, a la investigación y la aprobación regulatoria de medicamentos. Sin embargo, la evidencia acumulada sugiere que es mejor considerar el curso clínico de la esclerosis múltiple como un continuo, con contribuciones de procesos fisiopatológicos concurrentes que varían entre individuos y a lo largo del tiempo. La aparente evolución hacia un curso progresivo refleja un cambio parcial de una lesión aguda localizada a una inflamación y neurodegeneración generalizadas, junto con una falla de los mecanismos compensatorios, como la neuroplasticidad y la remielinización. El envejecimiento aumenta la susceptibilidad neuronal a las lesiones y disminuye la capacidad de adaptación. Estas observaciones alientan una nueva consideración del curso de la esclerosis múltiple como un espectro definido por las contribuciones de procesos patológicos y reparadores o compensatorios superpuestos1.

Por otro lado, se han intentado identificar signos precoces que sirvan para predecir cómo evolucionará la enfermedad a lo largo del tiempo. Se han propuesto como factores implicados en una evolución menos agresiva de la enfermedad el sexo femenino, una menor edad al debut, el inicio clínico en forma de neuritis óptica, un mayor grado de recuperación del primer brote, un mayor periodo de tiempo transcurrido entre el primer y segundo brote, un menor número de recaídas durante los primeros años de enfermedad y la ausencia de lesiones en médula espinal y troncoencéfalo al debut. Durante el embarazo el número de brotes habitualmente es menor pero no hay pruebas claras de que la gestación sea en sí misma un factor que tenga que ver con la evolución de la enfermedad a largo plazo. Se relacionarían, por el contrario, con una peor evolución de la enfermedad el sexo masculino, una mayor edad de inicio, la presentación con síntomas motores, una pobre recuperación del primer brote, un menor tiempo de separación entre brotes, un mayor número de recaídas durante los primeros años de evolución de la enfermedad y la presencia de lesiones localizadas en troncoencéfalo y en médula espinal2-4. El tabaquismo se relacionaría también con un peor pronóstico evolutivo5.

Estos factores han de ser tenidos en cuenta con el fin de elegir el tratamiento más apropiado en cada caso.

Fuentes

  1. Kuhlmann T, Moccia M, Coetzee T, Cohen JA, Correale J, Graves J, et al; International Advisory Committee on Clinical Trials in Multiple Sclerosis. Multiple sclerosis progression: time for a new mechanism-driven framework.Lancet Neurol. 2023Jan;22(1):78-88
  2. Bergamaschi R. Prognostic factors in multiple sclerosis. Int Rev Neurobiol. 2007;79:423-47.
  3. Oh J, Vidal-Jordana A, Montalban X. Multiple sclerosis: clinical aspects. Curr Opin Neurol. 2018 Dec;31(6):752-759.
  4. Tintore M, Rovira A, Arrambide G, Mitjana R, Río J, Auger C, Nos C, Edo MC, Castilló J, Horga A, Perez-Miralles F, Huerga E, Comabella M, Sastre-Garriga J, Montalban X. Brainstem lesions in clinically isolated syndromes.Neurology.2010 Nov 23;75(21):1933-8
  5. Arneth B. Multiple Sclerosis and Smoking. Am J Med. 2020 Jul;133(7):783-788.